Por Dra. Maricelly Santiago Ortiz / Científica en Ciencias Biomédicas y Oncología
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“¡Terminé el tratamiento para mi tipo de cáncer!”, así se expresan tanto los pacientes como sus familiares al concluir todos los ciclos de tratamientos oncológicos y cuidados especiales.
Pero también se les escucha decir a los pacientes: «¿Y ahora que pasa si el cáncer regresa o no se fue del todo?” Todos los que hemos tenido un familiar o amigo que ha pasado por este proceso, entendemos este sentir por parte de los pacientes.
Es completamente normal este tipo de sentir. Ciertamente, luego de atravesar por los procesos tan difíciles que un paciente tiene que navegar desde el día uno de su diagnóstico de cáncer, al terminar sus tratamientos quieren sentirse liberados y calmados. Desean en cierta medida retomar las enseñanzas de este proceso vivido e intentar iniciar nuevos comienzos. ¡Si es posible hacerlo!
Pero sin perder de perspectiva, que el miedo a la recurrencia, muchas veces, siempre está presente. Esto ocurre, ya que el paciente mientras está siendo atendido por los profesionales de la salud se siente con “seguridad” y “ tranquilidad “. Saben que no les hará falta de atención médica urgente y el personal estarán completamente pendientes en un lugar en específico. Sin embargo,también debemos ver el otro lado de la historia.
Una vez los pacientes ya no están completamente bajo la tutela de los profesionales de salud, se sienten “vulnerables “ y “desprotegidos “. Al sentirse así, les da más tiempo de pensar en lo que pudiera pasar cuando es más conveniente pensar en el día a día, en el presente. Dicho esto, debemos ser de ayuda si observamos estos comportamientos. Ya que muchos pacientes de cáncer, comparten en testimonios, que el temor a la propia recurrencia disminuye al pasar del tiempo. Pero recordando que cada proceso es distinto.
Tengamos cautela, de eventos que pueden desencadenarlo de un momento a otro. Por eso, la comunicación entre el paciente y los más cercanos se vuelve importante. De esta manera, se vela porque el paciente no esté expuestos a estos estímulos que le desencadenan el miedo, pero si que le fomenten confianza y paz. Tome nota de algunos consejos que le ayudarán a manejar su remisión:
- 1.Prométase cuidarse cada segundo sin importar cuales sean las circunstancias.
- 2.Mantenga su mente ocupada y poco a poco retome lo que le gustaba hacer, de esta manera se siente productivo.
- 3.Hable de lo que le dio temor o miedo y no desea volver a experimentar.
- 4.Coloque en agenda citas de rutinas y citas importantes con sus especialistas.
- 5.Continúe fomentando los hábitos saludables y que le ayudaron en su proceso.
- 6.Solicite espacio para vivir sus procesos de manera individual, si así lo desea.
- 7.Mantenga una actitud de gratitud y amor.
El completar los tratamientos clínicos y apegarse a la adherencia clínica, es un gran paso para retomar la vida después del cáncer. Recuerde que de la misma manera que se sana una parte del cuerpo ( la física), dese un espacio para sanar sus emociones, sin ninguna prisa.
Es saludable, aceptar que sentimos miedo o incertidumbre. Sin embargo, a través de la educación y la asistencia médica de rutina, se sigue adelantando a pasos agigantados a la sobrevivencia. ¡Que la remisión y la esperanza en la vida le ayude a seguir caminando!
¡Edúcate y vive en bienestar!








































