Home PORTADA Obispo Rubén: “De las equivocaciones podemos aprender”

Obispo Rubén: “De las equivocaciones podemos aprender”

30
0

PONCE – “Siéntate a escuchar”. Eso recomendó el Obispo de Ponce, Rubén Antonio González Medina, a los padres de una sociedad con grandes retos en la crianza, en la comunicación y en la familia.

Ante la cercanía de la celebración del Día de los Padres entrevistamos al jerarca de la Diócesis de Ponce, al que muchísimos llaman padre, aunque no tiene hijos biológicos.

El Obispo de Ponce, obispo Rubén, fue huérfano de madre a temprana edad. Solo tuvo un hermano que murió, al igual que su papá. “Ahora estoy sin padres y sin hermanos”, soltó con una sonrisa entre la barba blanca que le llega al pecho.

¿Qué recomienda a los padres de una sociedad distinta a la de hace unas décadas? “Que escuchen a sus hijos y sean capaz de sentarse serenamente a escuchar. No vayan al diálogo armados, tienen que ir al diálogo desarmado”.

“Que se den la oportunidad de sentarse porque ese muchacho tiene un sueño, tiene ilusiones. Hay un proyecto que se está gestando (en ese hijo) y tú puedes ser parte de eso o quedarte al margen. Busca lo mejor que hay en el corazón de tu hijo o hija y veras que eso florece”, aconsejó.

El Obispo de Ponce está en las postrimerías de su mandato. Presentó su renuncia al Santo Padre. No lo hizo por deseo sino porque así lo requiere la Iglesia cuando un obispo cumple los 75 años. La renuncia la presentó hace dos años y desde entonces la Diócesis sabe que en cualquier momento podría llegar el sucesor.

“Están en ese proceso”, dijo el obispo Rubén, quien llegó a la Diócesis de Ponce hace 10 años, tras dirigir la Diócesis de Caguas, donde lideró una gran batalla: unirse a la comunidad, en especial a la viequenses, la isla municipio era parte de esa Diócesis, para sacar la Marina de Guerra de los Estados Unidos del terreno de Vieques.

“Fue retante”, describió de aquella lucha, reclamo que le dio la vuelta al mundo. “Fueron momentos difíciles que se convirtieron en desafíos. Fueron oportunidades que el Señor nos brindó para poder acompañar al pueblo de Dios en una lucha consciente y responsable”, dijo.

“También fueron momentos muy bonitos, el estar con la gente, caminar con la gente”, recordó sobre aquella experiencia en la que el pueblo puertorriqueño se unió en un solo reclamo.

También, antes de salir de la dirección de la Diócesis de Caguas, le tocó el proceso de crear una nueva Diócesis, que es la Diócesis de Fajardo-Humacao, llamada Diócesis de El Yunque, la cual había comenzado a gestarse, pero el proceso no se había concretado.

Y mientras eso ocurría, el obispo Félix Lazaro dirigía la Diócesis de Ponce, con unos 18 municipios y una población de medio millón de personas. El obispo Lazaro también tuvo que presentar su renuncia a los 75 años y se convirtió en obispo-emérito, designación que lleva al presente.

El obispo Rubén, quien había realizado vida religiosa en España, Costa Rica, República Dominicana y diversas Diócesis en Puerto Rico, aseguró que nunca pensó que se convertiría en obispo.

“Yo solo quería ser misionero. Me encanta estar con la gente’, dijo sobre las razones para la selección de la congregación Misioneros Claretianos.

¿Y cómo ha sido dirigir la Diócesis de Ponce? “Es una realidad eclesial muy distinta. Aquí ha sido una situación muy dura. Si en Caguas era Vieques aquí fue el huracán María, los temblores, la pandemia”, mencionó.

La Iglesia Católica perdió varias estructuras durante los terremotos y otras resultaron con daños. Aún quedan templos por reconstruir y otros que deben reparar..

La Diócesis de Ponce tiene varias instituciones grandes con raíces en el catolicismo. Tiene una universidad Pontificia, con escuela de derecho y de arquitectura. También cuenta con un hospital fundado por católicos y varios colegios o academias. Es la Diócesis en que se fundó la congregación de las religiosas Hermanas Dominicas de Fátima, lo hizo Madre Dominga Guzmán Florit, una de las religiosas puerorriqueñas propuesta para que sea beatificada.

“El sur es otra realidad”, resumió el Obispo antes de destacar el valor y aportación cultural de estos pueblos.

En lo alto de una colina, al norte de Ponce, donde se observa toda la Ciudad Señorial, el obispo Rubén dijo que la iglesia se ha ido adaptando a diferentes cambios y uno de ellos es la merma en población, algo que, afectada a todo el país, pero tal vez con mucho ahínco en el sur tras los terremotos que lo estremecieron en el 2020.

Reconoció que el horario de misa se ha reducido en algunos casos, pero prefirió llamarlo reestructurado.

Dijo que tenían que aceptar que muchos de los que asisten a misas son adultos mayores que no quieren salir de noche a la iglesia por lo que esos horarios de misa han ido reduciéndolos. “La gente (adultos mayores) no sale de noche”, señaló antes de indicar que han tenido que hacer “un reajuste”.

Además, dijo que, en algunos municipios, y mencionó en concreto Guánica, donde la población ha mermado bastante, han reducido la cantidad de misas.

No obstante, asegura que los jóvenes se mantienen visitando la iglesia y que una forma que tienen para corroborarlo son los grupos que están organizados en las diversas parroquias.

De los jóvenes dijo que tienen un gran “desafío” y es presentarles al matrimonio como una vocación e hizo referencia a la vista que en ese momento hacía el Papa León XIV a España, la cual seguía desde Puerto Rico con ayuda de la tecnología.

Sobre el uso de tecnología como la inteligencia artificial y las redes sociales, donde tiene una cuenta, dijo que era una herramienta que no podía desperdiciar y que había tanto sacerdotes como obispos que utilizaban ese recurso y que había que usarls para bien.

¿Qué cambiaría de su vida religiosa? “Yo me he disfrutado mi vida. Yo soy feliz. Yo soy un hombre de esperanza. En los momentos más difíciles, en las caídas que he podido tener, en los momentos en que piensas en esto no va para ningún lado, el Señor me han encendido la chispa de la esperanza con gente que ha puesto a mi lado”, respondió.

¿Qué les recomendaría a los gobernantes? “Piensen en el ser humano. Los políticos, como muchos de nosotros, los religiosos, necesitan recuperar la humanidad. Y la humanidad es sentirse que somos de carne y hueso, pero que podemos progresar y podemos mejorar. Nos podemos equivocar, pero de las equivocaciones podemos aprender”.

Publicidad
Google search engine

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here