PONCE – La Diócesis de Ponce presentó a monseñor Geraldo Ramírez Torres como el noveno Obispo de esa Diócesis y el primer nombramiento que el Papa León XIV realiza para Puerto Rico.
El villalbeño Geraldo Ramírez Torres, el primer sacerdote nacido, criado y formado íntegramente en la Diócesis de Ponce, se convirtió en el primer religioso local que es llamado a ocupar la sede episcopal ponceña, una decisión que ocurre en momentos en que celebran más de un siglo de historia.
El Padre Obispo Rubén Antonio González Medina presentó su renuncia al cumplir los 75 años, edad límite establecida por la Iglesia para ese cargo.
La Diócesis de Ponce celebró una conferencia de prensa en la Catedral de la Guadalupe, en el centro urbano ponceño, en la que presentó al nuevo Obispo y se anunció que la instalación será el sábado 15 de agosto en las facilidades de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.
El templo estaba llenó de fieles, sacerdotes y religiosos. En el primer banco estaba la familia del Padre Jerry, como siempre le llaman. “Papi y mami deben estar celebrando en el cielo”, comentó Leonel Ramírez Torres, uno de los hermanos mayores del nuevo Obispo.
Relató que en su hogar acostumbraban a rezar el rosario y que su padre le encargaba que fuera el (ahora nuevo Obispo) el “que lo guiara”. Dijo que, aunque conocían su trabajo y entrega por la iglesia nunca tuvo la “remota idea” de que pudiera llegar a ser Obispo de Ponce.
“Siempre hemos sido una familia bien unida. Para nosotros esto es una bendición más”, expresó.
¿Cuál es le consejo que le da su familia? “Que siga el rol que le han asignado y que lo desempeñe para bien de todo Puerto Rico”, dijo su hermano.
Monseñor Geraldo Ramírez Torres nació en Villalba, el 17 de noviembre de 1967. Sus padres son Andrés Ramírez Torres y Emma Torres Rivera. Es el décimo de 13 hermanos. Realizó sus estudios primarios e intermedios en la Escuela Segunda Unidad Bonifacio Alvarado, en Orocovis, y completó sus estudios superiores en la Escuela Francisco Zayas Santana, en Villalba.
En el año 1985 ingresó al Seminario Mayor Regina Cleri de la Diócesis de Ponce, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Recibió la ordenación diaconal el 29 de junio de 1991 y fue ordenado sacerdote el 19 de noviembre de 1991. Durante más de 35 años de ministerio sacerdotal, ha servido en diversas comunidades parroquiales de la Diócesis.
Al momento de su designación se desempeñaba como Rector de la Santa Iglesia Catedral Nuestra Señora de Guadalupe, Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced y Vicario General de la Diócesis de Ponce.
Monseñor Ramírez Torres ha desempeñado numerosas responsabilidades pastorales, educativas y administrativas que reflejan su profundo compromiso con la misión de la Iglesia. Entre los servicios más destacados se encuentran:
- Asesor Diocesano de la Pastoral Juvenil.
- Director del Colegio Beata Imelda.
- Capellán del Colegio Sagrado Corazón durante más de dos décadas.
- Capellán de las Hermanas Clarisas.
- Confesor de las Siervas de María
- Asesor Diocesano de los Cursillos de Cristiandad.
- Coordinador de la Pastoral Penitenciaria Diocesana y subdirector Nacional de dicha pastoral.
- Miembro del Consejo Presbital
- Moderador de la Curia Diocesana
- Miembro del Consejo de Consultores.
- Encargado de la Formación Permanente del Clero.
- Responsable diocesano de la Comisión para la Prevención de Abusos y Promoción de Ambientes Seguros.
Su ministerio sacerdotal ha estado particularmente marcado por tres grandes amores pastorales: los enfermos, las personas privadas de libertad y los jóvenes. Estas dimensiones han definido gran parte de su servicio evangelizador y de su cercanía con quienes más necesitan la presencia de la Iglesia.
La Diócesis de Ponce aprovechó la ocasión para expresar agradecimiento al Obispo Rubén Antonio González Medina, a quien resaltó por la huella que deja en la vida pastoral, espiritual y misionera.
El Obispo Ruben, quien ahora se convierte en Obispo emérito, indicó que regresa a Bayamón donde se encuentra su congregación. Ponce también tiene como Obispo emérito a Félix Lázaro.













































