Dos poderosos terremotos registrados con apenas segundos de diferencia sacudieron el miércoles gran parte de Venezuela, dejando al menos 164 personas fallecidas, cerca de 1,000 heridos y cuantiosos daños materiales, según el más reciente balance ofrecido por la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar considerablemente debido a que aún continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas, especialmente en el estado de La Guaira, declarado oficialmente como «zona de desastre».
De acuerdo con datos del Servicio Geológico de Estados Unidos, el primer movimiento telúrico, de magnitud 7.2, ocurrió a las 6:04 de la tarde con epicentro a 21 kilómetros al oeste de Morón, en el norte del país. Menos de un minuto después se registró un segundo terremoto de magnitud 7.5, considerado el más fuerte ocurrido en Venezuela desde el año 1900.
La fuerza de ambos sismos provocó el colapso de decenas de edificios, interrupciones masivas del servicio eléctrico y daños significativos a la infraestructura pública y privada. Además, los movimientos fueron percibidos en varias regiones de Colombia.
En La Guaira, una de las zonas más impactadas, residentes pasaron la noche en las calles mientras equipos de emergencia intentaban rescatar sobrevivientes atrapados bajo los escombros.
«No tenemos nada, ahorita no tenemos nada», expresó Larry Rojas, de 49 años, mientras observaba el edificio derrumbado donde permanecían atrapados varios de sus familiares.
La presidenta interina informó que el gobierno decretó el estado de emergencia en todo el país y movilizó recursos para atender la crisis humanitaria y las operaciones de rescate.
«Estamos en este momento en labores muy arduas de rescate para salvar las vidas que Dios nos permita salvar», manifestó Rodríguez durante un mensaje televisado.
Los daños también alcanzaron al principal aeropuerto internacional del país, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que fue cerrado tras sufrir graves afectaciones estructurales. Como alternativa, las autoridades mantienen operando el aeropuerto militar de La Carlota.
En la capital, Caracas, se reportaron escenas de pánico y destrucción. Entre los daños más severos figura el colapso total de un edificio de 22 pisos en el sector de Chacao. Rescatistas y voluntarios continuaban removiendo escombros en busca de sobrevivientes mientras familiares de las víctimas aguardaban noticias.
Las autoridades también confirmaron al menos 20 réplicas posteriores al doble terremoto, lo que ha mantenido en alerta a la población.
La tragedia generó una rápida reacción internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó solidaridad con Venezuela y anunció asistencia inmediata. Posteriormente, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó el despliegue de equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y ayuda humanitaria.
Diversos países de América Latina, así como España, Alemania, Italia, China, India y la Unión Europea, también ofrecieron apoyo para atender la emergencia.
Venezuela se encuentra en una zona de actividad sísmica frecuente. Entre los terremotos más mortíferos de su historia reciente figuran el de Cariaco en 1997, que causó 73 muertes, y el de Caracas en 1967, donde fallecieron 236 personas. Sin embargo, los expertos señalan que los sismos registrados esta semana podrían convertirse en uno de los desastres naturales más devastadores que ha enfrentado el país en décadas.











































