Página Principal PORTADA Derribemos el estigma de la visita al psiquiatra

Derribemos el estigma de la visita al psiquiatra

4
0

Por Dra. Michelle J. Nieves Maldonado
Psiquiatra – Sistema de Salud Menonita.

Llevas semanas o incluso meses sintiéndote diferente. Estas cansado constantemente, sin ánimo de hacer nada, cualquier cosa te hace llorar, te agobia cumplir con tus responsabilidades y te cuesta quedarte dormido en la noche.

Te desesperas fácilmente, estas irritable y ya has tenido más de una discusión con tu pareja por tu actitud o te han dado “warnings” en el trabajo.

Piensas que necesitas ayuda, pero no quieres ir al psiquiatra o al psicólogo porque por ahí dicen que eso es para “locos”. Si vas, te van a querer dar medicamentos que te pondrán como “zombie” y que causan adicción. Así que aguantas y poco a poco, tus síntomas empeoran.

Empiezas a tener pensamientos de que es mejor morir o incluso, de quitarte la vida y es en este punto, en donde la decisión que tomes sobre buscar ayuda es, literalmente, una decisión de vida o muerte. O buscas ayuda profesional para poder manejar tus síntomas o te tomas el riesgo de terminar atentando contra tu vida.

La gran mayoría de los pacientes que he atendido, llegan a la clínica luego de haber pasado meses, o incluso años, tratando de controlar sus síntomas por cuenta propia hasta que al fin deciden buscar ayuda porque no pueden más.

Debido al estigma asociado con los trastornos mentales, los pacientes sienten vergüenza de buscar tratamiento. Particularmente, sienten miedo de ser internados, de depender de medicamentos, de no poder trabajar, y de “el qué dirán” de ellos, entre muchas otras preocupaciones. Así que estimado lector, si llegaste hasta este punto, es posible que quieras instruirte sobre qué se puede esperar durante tu visita inicial con un psiquiatra y de cómo puedes prepararte.

Primero que nada, y lo más importante, es comprender que nadie está “loco”. De hecho, mis pacientes saben que, en mi oficina, esa palabra está prohibida.

La palabra “loco/a” tiene una connotación negativa y describir a una persona que tiene un trastorno mental de tal forma, promueve el estigma social de que tener un trastorno mental es algo malo. Los trastornos mentales son una condición médica (así como la hipertensión y la diabetes) y son a causa de un desbalance químico en nuestro cerebro. Así que ya determinamos que no estas “loco”, sino enfermo. Decides sacar cita con el psiquiatra, ¿ahora qué?

Evaluación: El psiquiatra te va a preguntar sobre tu historial médico (condiciones físicas, los medicamentos que utilizas, etc.), así como tu historial psiquiátrico pasado (diagnósticos que te hayan dado, medicamentos que hayas tomado, hospitalizaciones, intentos suicidas, etc.). Ya que los trastornos mentales tienen un componente genético, también te preguntará si algún familiar cercano a ti padece de alguna condición psiquiátrica. De igual forma, es necesario hacer análisis de sangre y, en ocasiones imágenes de cabeza, ya que se tiene que descartar cualquier condición física que pudiese estar ocasionando tus síntomas.

Diagnóstico: Aunque los trastornos de depresión mayor y ansiedad generalizada son los más comunes, existen más de 200 trastornos mentales y muchas veces, son necesarias más de una o dos visitas al psiquiatra antes de poder hacer un diagnóstico certero. Independiente del diagnóstico que tengas, ten por seguro que no es una sentencia de muerte. Con el tratamiento adecuado, puedes ser funcional y tener una vida normal. No tengas miedo de preguntarle a tu doctor/a cuál es tu diagnóstico; un paciente educado es un paciente empoderado y en control de su salud.

Tratamiento: Tu visita está llegando a su fin y es hora de hablar del tratamiento. Las opciones farmacológicas que proveerá tu psiquiatra estarán basadas en tus síntomas, tus condiciones físicas y los medicamentos que utilizas para las mismas, tu peso, edad, y muchas otras variables.

Hay diferentes tipos de medicamentos psiquiátricos (psicotrópicos), incluyendo antidepresivos, anxiolíticos, o antipsicóticos. Lo más importante que debes comprender, es que el propósito de utilizar un medicamento es que puedas ser funcional y productivo.

Ciertamente, hay medicamentos que ocasionan sedación y si fuese necesario utilizarlos, se pueden prescribir en dosis bajas y/o ser administrados en la noche para evitar sedación durante el día. No todos los pacientes están de acuerdo con utilizar medicación y eso está bien. Tú tienes el derecho de elegir tu tratamiento.

Solo me resta resaltar lo obvio: el psiquiatra y tú, son un equipo. Te aseguro, que no te vas a arrepentir de haber buscado ayuda.

DEJAR UNA RESPUESTA

¡Por favor, introduce tu comentario!
Favor entrar su nombre