La preocupación por la disponibilidad de agua trasciende los sistemas de distribución de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) también mantiene un monitoreo de los niveles de los ríos y cuerpos de agua de Puerto Rico, y sus gráficas reflejan condiciones preocupantes en varios afluentes.
Metro: Entre los cuerpos de agua que presentan niveles particularmente bajos figuran:
- río Canóvanas, en Campo Rico
- río Río Grande
- río Espíritu Santo
- río Mameyes, en Río Grande
- río Fajardo
Fuera de esa zona, el monitoreo también refleja niveles alarmantemente bajos en:
- río Bairoa, en Caguas
- río Marín, en Patillas
- río Grande, en Patillas
Centro y Oeste: Bajo vigilancia por sus bajos niveles se encuentran:
- río Caonillas, en Adjuntas
- río Tibes, en Ponce
- río Grande de Arecibo
- río Rosario, en Mayagüez
Norte: Particularmente relevante es:
- río Grande de Arecibo, considerado una fuente principal de agua para el sistema del Superacueducto que abastece a sectores de la zona metropolitana.
Los niveles registrados en estos cuerpos de agua reflejan la magnitud de una sequía que está reduciendo progresivamente las fuentes naturales de abasto y aumentando la presión sobre los sistemas de agua potable.
AAA pide limitar el consumo
Ante este escenario, el presidente ejecutivo de la AAA, Luis R. González Delgado, exhortó a los abonados que todavía cuentan con agua a limitar su consumo a las necesidades esenciales.
La corporación pública pidió evitar el lavado de vehículos, aceras y estructuras, así como el llenado de piscinas.
“Cada galón de agua que se utiliza en actividades no esenciales es agua que no llega a las comunidades que llevan varios días sin servicio para realizar sus tareas básicas del hogar”, expresó González Delgado.
El funcionario advirtió que la cooperación de los abonados será necesaria para acelerar la recuperación de los tanques y evitar que la AAA tenga que implantar “un plan agresivo de interrupciones programadas antes de tiempo”.
Carraízo continúa descendiendo
La crisis ocurre mientras gran parte de Puerto Rico se encuentra bajo condiciones clasificadas como “anormalmente secas” por el Monitor de Sequía federal y los niveles de los embalses continúan disminuyendo.
De acuerdo con el monitoreo diario de la AAA, durante la mañana del lunes el embalse Carraízo, en Trujillo Alto, registró una reducción de 0.06 metros respecto al día anterior, hasta ubicarse en 37.82 metros.










































