El presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), Ramón Barquín III, alertó de que, la severa crisis de agua que afecta el país, provoca pérdidas de entre $18 y $20 millones diarios para el sector de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).
La combinación de averías masivas en la infraestructura del norte y la implantación de planes de racionamiento por sequía mantiene bajo asfixia operacional a los comercios de múltiples regiones, denunció junto a un llamado tanto al Gobierno como a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
El líder de las Pymes detalló que los municipios con mayor disrupción e intermitencia en el servicio incluyen a:
- Canóvanas
- Río Grande
- San Lorenzo
- Comerío
- Loíza
- Cidra
- San Juan
- Guaynabo
- Bayamón
De acuerdo con el monitoreo del CUD, mantener las puertas abiertas en medio de esta emergencia hídrica obliga a los empresarios a asumir un gasto imprevisto de hasta $700 diarios destinado exclusivamente a la compra y acarreo de camiones cisterna, abastos de agua embotellada y mantenimiento de sistemas privados para cumplir con las exigencias de salud pública.
Ese escenario, según señaló, resulta insostenible para sectores de alta dependencia hídrica como las lavanderías, salones de belleza, centros de cuido y, muy especialmente, la industria de restaurantes y alimentos.
«Sostener un negocio en Puerto Rico se ha convertido en una carrera de obstáculos financieros. No podemos exigirle competitividad a un comerciante local cuando se ve forzado a gastar hasta $700 al día solo para garantizar agua corriente en su local», dijo.
«Esta falta de estabilidad en los servicios esenciales genera un efecto dominó que destruye la confianza empresarial, ahuyenta la inversión y arriesga miles de empleos. Exigimos una reingeniería inmediata en los planes de contingencia de la AAA, transparencia en los niveles de los embalses y soluciones de infraestructura definitivas que pongan fin a este colapso económico diario», sentenció Barquín III.












































