A poco de que comiencen las clases en las 846 escuelas públicas del país, el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, aseguró que la agencia está preparada para recibir a los 223,334 estudiantes del año escolar 2026-2027, pese a la existencia de unas 80 vacantes de maestros y la posibilidad de que cerca de 200 planteles enfrenten dificultades con el suministro de agua debido al racionamiento que comenzaría este viernes.
La principal preocupación de la agencia se concentra en las escuelas ubicadas en municipios que reciben agua del embalse Carraízo, en Trujillo Alto, cuyos niveles continúan disminuyendo ante las condiciones de sequía que afectan a Puerto Rico.
Ramos Parés informó que el Departamento de Educación está dando atención prioritaria a 195 escuelas localizadas en San Juan, Trujillo Alto, Canóvanas, Carolina, Gurabo y Juncos. Ayer, el embalse Carraízo registraba un nivel de 37.74 metros, unos ocho centímetros menos que el día anterior.
Aunque el secretario aclaró que no todas las escuelas de esos municipios se abastecen directamente de Carraízo, estimó que cerca de una cuarta parte de los planteles, casi 50 escuelas, todavía no cuentan con cisternas.
La Oficina para el Mejoramiento de las Escuelas Públicas (OMEP) se encuentra en proceso de adquirir e instalar equipos de almacenamiento de agua, mientras personal de la agencia inspecciona las cisternas existentes para verificar que estén funcionando adecuadamente.
“Le estamos dando principal atención a aquellos municipios que se sirven de Carraízo. Nuestra misión es que no haya ningún tipo de interrupción, que los días lectivos se puedan respetar, y estamos listos para eso”, declaró Ramos Parés durante una conferencia de prensa celebrada ayer en la escuela Manuel A. Pérez, en Hato Rey.
El plantel es parte del Programa de Educación Bilingüe, que comenzó en abril del año pasado.
Ramos Parés no ofreció una cifra exacta sobre las cisternas que aún deben instalarse ni estableció un promedio de tanques por escuela, debido a que las necesidades varían entre los planteles.
“Tenemos visibilidad de quién tiene y quién no tiene. Pero requiere que también estemos verificando que esté funcional, y eso puede cambiar de un día para otro. Por eso no damos número a través de toda la isla, sino que vamos a llegar eventualmente a toda la isla”, explicó.
El secretario indicó además que evalúa la instalación de filtros en las cisternas para que el agua pueda ser utilizada en los comedores escolares y otras áreas de los planteles.
Preparan rutas de abastecimiento
Ante la posibilidad de que se concrete el racionamiento de agua, el Departamento de Educación trabaja en el diseño de “rutas de abastecimiento” para garantizar que las escuelas afectadas cuenten con el líquido y evitar interrupciones en las clases.
La gobernadora Jenniffer González Colón, por su parte, adelantó que entre mañana y el viernes, luego de una reunión del Comité de Sequía con los alcaldes de los municipios afectados por la disminución en Carraízo, se determinarán las medidas que se implementarán en esas comunidades.
Ramos Parés también exhortó a los maestros y directores escolares a mantener actualizados sus planes alternos para el manejo de emergencias. Estos contemplan la posibilidad de establecer horarios alternos o reducidos y, de ser necesario, recurrir a la educación a distancia.
Unas 80 plazas de maestros siguen vacantes
El inicio del nuevo año escolar también estará marcado por una reducción en la matrícula. El Departamento de Educación proyecta recibir 223,334 estudiantes, 7,676 menos que los 231,010 alumnos registrados al inicio del año escolar 2025-2026.
En cuanto al personal docente, permanecen cerca de 80 plazas vacantes dentro de una plantilla estimada en 25,000 maestros.
Ramos Parés explicó que buena parte de las plazas disponibles corresponden a especialidades de difícil reclutamiento, entre ellas Educación Montessori y Educación Especial.
También atribuyó algunas de las vacantes a renuncias ocurridas a última hora por situaciones familiares o de salud que obligan a maestros a trasladarse fuera de Puerto Rico, particularmente hacia Estados Unidos.
“Esto es algo típico y cotidiano”, sostuvo el secretario al describir el movimiento de personal dentro del sistema público de enseñanza.
Según Ramos Parés, durante el pasado año escolar llegaron a registrarse alrededor de 700 puestos que rotaban entre distintas vacantes. En algunos casos, explicó, las necesidades surgen por cambios en la matrícula que obligan a asignar maestros adicionales a determinados planteles.
“No hay impedimento para iniciar las clases con los recursos que ya tienen las escuelas. Va a ser un flujo que lo vamos a ver en el año. El año pasado lo vimos: entre 20 y 30 maestros, todos los meses, ha habido que reclutar porque hay gente que se va, que se mueve, por enfermedad no puede continuar y requiere sustitución”, afirmó.
Con el inicio de clases previsto para mañana, Educación enfrenta así dos retos principales: garantizar la continuidad del servicio educativo ante la posible reducción en el suministro de agua y completar durante el año escolar el reclutamiento de docentes para las plazas que permanezcan vacantes.







































